Dormir la mona en San Fermín
Cervecita pá arriba, cervecita pá abajo, callecita pá arriba, callecita pá abajo… ¡Cuidaó que viene el toro!
Y a correr se ha dicho.
Y eso no hay cuerpo que lo aguante sin echar una cabezadita, y aunque siempre hay un banco o un cesped para un apuro, igual que un roto para un descosido, creo que no nos viene mal saber donde podemos dormir la mona en San Fermín.
La oferta es de lo más variada.
Mi consejo es que si tienes dinero reserves un hotel con la mayor antelación posible, aunque también puedes optar por hostales, pensiones, campings, casas particulares, etc…
Seguro que hay alguna modalidad que se adapta a tus necesidades.